Una charla con Leonardo Sbaraglia

El actor argentino estuvo en Asunción el fin de semana presentado la obra El Territorio del poder. Se hizo de tiempo y conversó con nosotros…

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Foto: Ludmila Cruzans

 

Entrevista: JUAN MANUEL SALINAS A.

 

Amable, simpático, carismático, reflexivo. Es la primera impresión que da el actor argentino Leonardo Sbaraglia, que estuvo recientemente en Asunción con la obra El Territorio del poder, una puesta en la que se conjuga el monólogo y el canto.

Amante de la charla y del compartir, esa costumbre porteña que enamora a todo extranjero que le tocó vivir en Buenos Aires, se hizo de tiempo para conversar. Su carrera es inmensa, enmarcada sobre todo en cine, desde aquella primera aparición en la cinta La Noche de los lápices de 1985, una obra que relataba los sucesos en torno al reclamo del boleto estudiantil durante la última dictadura militar en La Plata. De ahí no paró, luego llegó Clave de Sol, una serie de adolescentes que catapultó, junto con él, a toda una generación de talentosos actores como Cecilia Dopazo, Pablo Rago, Julián Weich y Guido Kaczka, entre muchos otros.

Filmó más de 50 películas, muchas memorables como Caballos Salvajes, Plata Quemada, Besos en la frente, Cenizas del paraíso, Sin Retorno y Relatos Salvajes, la última, con un impresionante éxito de taquilla. Se convirtió en la película más vista de la historia del cine argentino en su primera semana con 449.292 espectadores. Alcanzó una totalidad de 3, 5 millones sólo en Argentina.

Escena de la película mega taquillera Relatos Salvajes.
Escena de la película mega taquillera Relatos Salvajes.

Pero la vida de Sbaraglia parece sencilla. Está casado hace 20 años con la escultora y pintora Guadalupe Marín, con quien tiene una hija; Julia, de 8 años, algo que no todos saben debido al cuidado que el actor toma con su vida privada.

“Siempre tuve un perfil bajo”, explicó mientras encendía un cigarrillo sentado en el jardín de un café asunceno. Se lo veía relajado, con muchas pausas al hablar, lo que le daba ese tono reflexivo. “Creo que es más complicado cuando estás soltero”, alegó sonriendo.

“Una vez que ya estás con tu vida, la vida de una persona en su intimidad es parecida a la de todos. De pronto lo que le interesa al negocio de la televisión, del chismerío son los divorcios, no la gente casada”.

Plata quemada, película de 2001. De izquierda a derecha. El actor español Eduardo Noriega, Leonardo Sbaraglia y Pablo Echarri.
Plata quemada, película de 2001. De izquierda a derecha. El actor español Eduardo Noriega, Leonardo Sbaraglia y Pablo Echarri.

Te iniciaste muy chico; 15 años. ¿Cómo llevaste el trabajo de actor siendo tan joven?

Y viéndolo ahora a la distancia, uno lo piensa y dice: “que duro habrá sido”. Y es cierto por un lado, creo que son procesos complicados para un chico que está empezando. Y que lo está haciendo no solo en la actuación, sino en la vida. Entonces claro, lo que yo mas siento que fue, lo más difícil, fue el acortar camino, como decir que hay cosas que para las cuales no estás preparado pero las tenés que hacer igual, como la de ser un actor profesional. Hablar como un actor profesional, poder tener las herramientas de un profesional, sin embargo no serlo. No serlo ni en la vida ni en la profesión, en el sentido de que no sos una persona todavía hecha, preparada, pero bueno. Yo tuve la suerte, supongo también la inteligencia o la sensibilidad, de darme cuenta que ese proceso lo necesitaba tener. Todo ese proceso que quizá no pude tener de manera gradual, lo fui ganando después. Como que fui eligiendo mejor lo que hacía, los trabajos, tomándome tiempo para mí para la formación. Creo que por eso se fue armando una carrera, estuvo como muy apoyada en ese NO, en lo que ya no quería repetir. En principio me daba dando cuenta de eso.

Sbaraglia, en la presentación en Asunción de la obra El territorio del poder.
Sbaraglia, en la presentación en Asunción de la obra El territorio del poder. Foto Ludmila Cruzans

¿Y la vida de adolescente? Porque te tocó justo en ese inicio de la vida donde un chico tiene los gustos propios de la edad.

Y creo que lo viví como pude también. Yo tenía los amigos del secundario, que en general me ponían más los pies en el piso…

Pero te cambia todo cuando se vive eso, más a esa edad…

Claro, y ellos como que me ubicaban, porque uno enseguida se pone a creer que estás en un “microclima”, ¿viste? Que sos famoso, te empiezan a regalar ropa, empezás a ganar un poco mas de plata de lo que ganaría un chico a esa edad, todo te hace tender a confundirte. Pero bueno, acorde al propio entorno y a la inteligencia de cada quien, bueno, vas como aprendiendo qué es lo importante y qué no. Lo que  a mí me pasó, es que apenas comenzó la serie (Clave de Sol, año 1987) me quería ir. Yo tenía bastante conciencia de lo que quería hacer. Había estudiado varios años teatro y a pesar que era my chico, sabía lo que era formarse y aprender, esos primeros años me dieron un pequeño criterio de por dónde tenía que ir.

Caballos Salvajes, cinta de 1995. En la escena, junto al actor Héctor Alterio.
Caballos Salvajes, cinta de 1995. En la escena, junto al actor Héctor Alterio.

Encima te tocó, luego de La Noche de los lápices, arrancar en televisión con una serie (Clave de Sol) muy exitosa que estuvo cuatro años al aire.

Claro, fue muy fuerte, esta profesión tiene diferentes tonos, te puede pasar de todo. Es un sube y baja.

En el mundo del cine sobre todo, se dio que muchos actores se ponen a dirigir. ¿Está entre tus inquietudes?

Como ejercicio, como crecimiento personal, es algo que me gustaría hacer, es algo que me haría muy bien. Sería un desarrollo lindo. Pasa que bueno, en principio tengo mucho trabajo como actor. Mi vida depende de eso, mi estructura, en lo laboral dependo de eso. No es que digo: “Paro dos años y me dedico a dirigir”. Pero bueno, mientras uno va creciendo irá apareciendo la alternativa de hacer algo, me encantaría. Es algo que me haría muy feliz. Me gustaría también escribir.

El músico Fernando Tarrés y Leonardo Sbaraglia, al final de la conferencia de pensa en Asunción. Juntos hacen la obra El Territorio del poder. Foto: Ludmila Cruzans.
El músico Fernando Tarrés y Leonardo Sbaraglia, al final de la conferencia de pensa en Asunción. Juntos hacen la obra El Territorio del poder. Foto: Ludmila Cruzans.

¿Cómo ves hoy el cine argentino?

Lo veo bárbaro, parece que tenemos, en ese sentido, un cine muy respetado que tiene ya mucho mercado, muchos circuitos, festivales, mucha diversidad y calidad. En muchos casos tiene éxitos de taquilla también. Yo creo que tiene que ver con la política de apoyo del estado, los subsidios que se han fomentado. El año pasado se estrenaron 150 películas, hay que ver obviamente si todas tienen su salida porque el mercado cinematográfico cambió mucho, la exhibición, la gente ya no ve solo en cines sino en otros formatos, Neflix, también las bajan. Es amplio.

Desde hace un tiempo se ve una inserción de directores latinos en Estados Unidos. Los mexicanos Cuarón e Iñarritu, los brasileños José Padilha y Walter Selles, Guillermo del Toro. Ahora Damián Szifrón (Director de Relatos Salvajes) ¿A qué atribuís?

Creo que tiene que ver con la cantidad de latinos que hay en Estados Unidos. Hay un gran mercado, es enorme, en el propio país, está ya compuesto por parte de esa cultura. El mercado latino ya no es una minoría, al contrario, es una mayoría. Entonces, lo que mencionás, es resultante de eso mismo. Te digo más, no es tanto como debería ser, tendría que ser mucho más. El propio mercado latino en este lado del continente también es muy importante para Estados Unidos.

Red Light, película española-norteamericana. Actuaban Cillian Murphy, Robert De Niro y  Sigourney Weaver.
Red Light, película española-norteamericana. Actuaban Cillian Murphy, Robert De Niro y Sigourney Weaver.

¿Cómo viviste las elecciones en Argentina?

No estuve en la primera vuelta porque estaba en España, pero sí esta vez, en la segunda. Y bueno, vamos a ver qué pasa. En lo personal me sentía muy representado por estos 12 años de gobierno. Sobre todo a nivel de política social. Como política de estado en general me parecía que se hacían cosas que uno no creía que se iban hacer desde una representatividad. En muchos aspectos; sociales, de derechos humanos, fue muy importante. En ese sentido, pienso que iba a estar bueno seguir, pero bueno. Como hay un sector de mucho poder en la Argentina. Mucho poder real, no se ha compatibilizado bien, justamente porque se tomaron medidas que no apuntaron a la gente que ya tenía poder, sino a darle poder a la gente  que menos tenia. En principio, a nadie le alegra que un presidente de derecha asuma ese poder. No es el tipo de representatividad que uno desea, que le haga juego al mercado, a las corporaciones, porque es la política que uno intuye que va a tener Macri. Claro que el pueblo y la clase política se han hecho bastante fuertes. Fijate que a 12 años de gobierno todavía se sigue teniendo el 50 %. La mitad el país sigue apoyando el proyecto, el modelo de Cristina. Macri, su gobierno va tener que jugar con ese equilibrio, eso me parece interesante, está bueno. El poder en el congreso está repartido, en la provincia también. Me parece que es interesante. Y bueno, las cosas son así. Hay que tomar de la mejor manera, ver el lado positivo y con autocritica. Hay cosas para revisar seguramente, mejorar y ser una buena oposición, constructiva más que nada.

Escena de El Hipnotizador, serie de HBO. 2015.
Escena de El Hipnotizador, serie de HBO. 2015.

Se vio mucho apoyo de artistas al gobierno Kirchnerista.

Sí, porque a nivel cultual fue muy importante, se creó mucha fuente de trabajo. A la cultura realmente se le dio mucha importancia, al punto de crear un Ministerio de Cultura, que no había. Sí existía una Secretaria de Cultura. Se hizo cualquier cantidad de contenido, documental y ficción. Y se han creado plataformas nuevas para la exhibición de  ese contenido, como el Canal Encuentro. Contenido valiosísimo, se hizo una revisión de la historia argentina. No hay que olvidarse que hubo una dictadura y que se quiso limpiar gran parte de nuestra historia, entonces me parece que otras de las cosas buenas que se hizo fue recuperar parte de esa memoria que se intentó aniquilar.

Pero finalmente, asume un presidente de derecha…

Y es paradójico. Creo incluso que es la primera vez que un gobierno de derecha asume sin que haya un golpe de estado, es de una maduración democrática y habla muy bien.

Bueno, está el caso de Menem que fue votado dos veces. Era peronista pero su gobierno fue liberal. Y fue simpático, porque luego apoyó el modelo K

Sí, bueno, son las negociaciones de la política que son complejas. Masa, el otro candidato en la primera vuelta también era peronista. En ese sentido, la estructura peronista es muy compleja, tiene mucha historia, mucho poder,  pero creo que hay una evolución del peronismo en el mejor sentido que es el Kirchnerismo. Representa la construcción más interesante, sobre todo cuando se habla del peronismo de derecha y de izquierda. Hay toda una historia de luchas atrás. Con Perón se consiguieron muchísimos derechos de los trabajadores, el voto femenino, se le dio mucho más poder a gente que no tenía ni voz ni voto.

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