Desde Cardinal Monseñor Giménez opinó y estalló la tonta polémica

En entrevista con Santiago González, el religioso opinó sobre el atentado en Francia y desató un show de interpretaciones. Sin embargo, el castellano es uno.

Monseñor Claudio Giménez. Foto: Diario Última Hora.

por JUAN MANUEL SALINAS A.

Monseñor Claudio Giménez dio su opinión en torno al atentado al semanario francés Charlie Hebdo en una entrevista concedida a Santiago González en Radio Cardinal y desató la polémica porque muchos, tristemente, interpretaron a su antojo sus palabras. Hacer clic acá para escuchar el audio.

Lo curioso es que varios de los que atacaron al religioso son personas de medios de comunicación.

El monseñor refiriéndose a los fundamentalistas islámicos expuso: “Deberían regular su sistema de reacción, y crecer mucho en el aspecto de sentimiento de condición de libertad ante las agresiones”.

 

Creo que está más que claro que de entrada, condenó el acto terrorista y reivindicó la libertad. Pero vayamos al punto que comenzó a levantar la “innecesaria polvareda”. Muy tranquilo en su forma de hablar, como acostumbra, afirmó: “Los franceses deberían saber cuidar sus manifestaciones, aquí hubo evidentemente burlas”.

 

Esto fue dicho ante la realidad del terrorismo islámico con el cual se debe ser cauto. No es lo mismo burlarse de un católico o de un judío porque estos solo responden – si lo hacen – con comunicados. Los fundamentalistas islámico contestan con balas, misiles o simplemente envían un avión para que se estrelle contra un edificio. Esto debe tenerse en cuenta a la hora de usar el humor ante estos religiosos. La libertad de expresión debería ser una garantía, claro está. Pero el problema es que ellos no lo comprenden, convirtiendo su raciocinio, en un peligro para el mundo.

 

Cuando Santiago González le manifestó a Giménez lo del derecho a la libertad de expresión el religioso acotó: “Se debe ejercer con respeto, porque más allá de eso es libertinaje”. Nuevamente algunos comenzaron a “rasgarse las vestiduras” e “histeriquear mediáticamente”.  ¿No debe la libertad de expresión ejercerse con respeto? ¿Cómo hay que ejercerla? ¿Faltando el respeto? Enseguida, Giménez acotó: “A cualquiera le enerva una cuestión así y más todavía tratándose de personas, así tan extremistas como son estos señores, verdad”.

 

Tapa del semanario francés Charlie Hebdo.

 

 

¿Qué está diciendo el monseñor? Que se debe tener cuidado debido a las consecuencias que puede traer a la hora de referirse a los fundamentalistas. Porque estas personas no sólo se enervan, matan. No estamos ante la situación de las críticas absurdas de un ignorante de la religión como lo es Dan Brown que con los disparates que escribió en El Código Da Vinci, solo provocó molestia entre los católicos. ¿Qué hubiera pasado si ese libro hacía referencia a religiosos islámicos? Simple, el destino de Salman Rushdie con Los versos satánicos, que hasta hoy día vive resguardándose debido a que el ayatolá Jomeini declaró su pena de muerte en 1989 por escribir un libro “blasfemo”. Esto no quiere decir que no se deba ejercer la libertad de expresión. Y es condenable desde todo punto de vista el atentado a Charlie Hebdo. Pero estamos ante dementes religiosos que no lo entienden y no lo van a entender jamás. Y esa es la realidad a la que se refirió monseñor Giménez.

En ninguna parte el religioso justificó el terrorismo, todo lo contrario, expuso el peligro real. Por eso en otro pasaje, cuando le preguntan si un católico puede reaccionar igual afirmó: “Puede haber una reacción, pero menos, porque tenemos otra orientación”. Muy claro, habría enojo pero no violencia, porque comprenden la libre expresión.

Consideró, eso sí, que fue una burla excesiva los dibujos de Charlie Hebdo. Es su visión. Pero eso no quiere decir que esté a favor del atentado o que justifique, que es la “idiotez” que están afirmando algunos. Dijo que fue una burla, y que en el caso de los fundamentalistas, es fatal. Y en ese contexto es que hay que analizar.

Ante este caso, la pregunta no debería ser si fue válido ejercer la libre expresión cuando es obvio que sí. La pregunta debería ser: ¿fue prudente? Y a no mal interpretar lo que estoy escribiendo, porque no estoy diciendo que debe haber censura. Pero sí que se debe ser realista y estar consciente contra qué se enfrentan los periodistas y humoristas en un medio de comunicación en estos casos.

Repito. No es lo mismo hacer humor con católicos que con musulmanes.  El  terrorismo islámico va contra el mundo sin miramientos.

Lo triste es que nadie les pone un freno.

 

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