Actriz, española y filmando una película en Paraguay

Se llama Carlotta Elektra Bosch. Actualmente está filmando la película No way out (Sin salida), en la que actúa junto a Danny trejo y Robert Miano.  La cinta cuenta con escenas en Asunción, por eso, llegó hace una semana. Habló para Epa!

Foto: Juan Manuel Salinas A.

 

ENTREVISTA: JUAN MANUEL SALINAS A.


Se sentó en un amplio sofá y antes de esperar la primera pregunta le dio un cierto clima nacionalista al ambiente. “Soy española, catalana”, dijo sonriente, y con tono de orgullo. “Mi madre es española de Burgos, y mi padre catalán”, enfatizó mientras se acomodaba en el sofá.

Carlotta Bosch es actriz. Vive en los Ángeles desde hace 8 meses, luego de haber estado cinco en Nueva York. También fue modelo, profesión que terminó siendo un puente a la actuación.

Llegó hace unos días a Asunción, para filmar la película Sin salida, de Héctor Echavarría, cinta en la que también actúan Danny Trejo y Robert Miano, además de algunas figuras locales como Celso Franco, Héctor González y Francisco Lefevbre, entre otros.

“Hago el protagónico femenino, no puedo contar mucho. Es un personaje muy divertido, interesante porque no sabes si es buena o mala. Es un poco ambiguo”, alegó sonriente, algo que parece ser su característica.

¿Hace mucho que sos actriz?

Llevo tres años dedicándome sólo a esto. Antes, estuve estudiando 5 años en Nueva York. Me fui a estudiar allí para formarme. Con los estudios serían 8 años.

¿Qué hacías antes?

Hice un poco de modelo, mientras estudiaba escenografía para teatro. Y Bellas Artes. Me encanta pintar, soy muy buena con la manos.

De modelo a actriz…

(Sonríe) En España estuve trabajando como modelo durante muchos años.  Mientras estudiaba, como te dije recién. Entonces viaje por toda Europa. Estuve viviendo en Milán, en París, en Estocolmo, Australia.

De alguna manera, ciertos aspectos del modelaje están ligados a la actuación.

Sí, claro. Yo quería ser actriz de muy chica, pero no me atrevía, pensaba que no podía pasar, que no estaba a mi alcance. Entonces, una chica que conocía que era diseñadora, me dijo: “Ven, que te presento una agencia y te pones a trabajar con ellos” Me daba un montón de vergüenza, pensaba: “Vamos, que voy hacer yo”. Pero me enseñaron un montón de cosas, a estar frente a la cámara, a perder la vergüenza, a estar más segura conmigo misma. Todos tenemos un lado bueno y un lado malo. (Riendo) Pues la cosa es saber como sacar el lado bueno. Me sentí súper cómoda. Y fue cuando me atreví y dije: “Bueno, vamos por lo de actriz”. Empecé en el 2004, fue cuando me fui a Nueva York y empecé a estudiar. Estuve trabajando un tiempo allí. Primero conseguí una visa de artista como modelo. Luego viví dos años en Madrid. Hice algún trabajo ahí y luego volví a Estados Unidos, que fue cuando llegué a Los Ángeles.

¿Cómo fue ese cambio? Porque te fuiste a un país lejano, con otro idioma. No es poca cosa.

(Sonriendo) Llegué con dos maletas llenas de ropa y sin hablar inglés. Y con el coraje que tenia de aprender. Fue duro. Fue una época de establecerme, de no conocer a nadie, hacer amigos. Al principio nadie me entendía, no podía hablar con nadie. Era un caos. Pero bueno, poco a poco fui aprendiendo. Un día de repente me despierto y me doy cuenta que había estado soñando en ingles.

En ese aprendizaje del idioma, supongo que no fue fácil estar estudiando actuación.

(Se ríe) Y era decir: “Hellow, aim Carlotta”. Al principio me costaba mucho porque estudiaba interpretación en inglés y no sabía mucho el inglés. Me sentía frustradísima. Pero tenía esa pasión que tenemos los españoles, los latinos. En las clases era como que me ahogaba. Tenía que decirlo en inglés, y no podía. Pero tuve un profesor muy bueno en esa época, que me dijo: “Tu, cuándo tengas mala leche, o tengas que sacar algo en plan cabreo, hazlo en español”. Comencé a hacerlo. Y de a poco fui pasando la barrera del idioma. Y entendí que en realidad lo que dices no importa, sino lo que tú sientes. Las líneas son líneas. Cuesta aprender. Muchas veces me iba llorando a dormir. ¿Qué hago aquí? decía.

Paro del rodaje de Catching Fireflies. Carlotta junto a la niña actriz Gianna Gomez.

¿Cómo llegaste a la película Sin salida?

Fue bastante curioso. En realidad una amiga también española que vive en Los ángeles, Patricia Ponce de León (actuó en la película anterior de Echavarría; Chávez, cage of glory)  y Christian Rodrigo (este último trabaja también en Sin salida) me comentaron sobre la película. Entonces le escribí a Héctor (Echavarría), que estaba interesada en trabajar, quizás no en esta película porque supuse que ya tenía el casting. Y Héctor enseguida me respondió diciéndome que le gustaba mi imagen, mi trabajo. Al tiempo me pregunta si me gustaría hacer el papel principal.

Te tocó escenas con Danny Trejo. ¿Cómo fue la experiencia?

(Riendo) Es un cabrón. Excelente, un tipo muy simpático, bromista. Es gracioso, porque casi no habla castellano, siendo que es hijo de mexicanos. Por eso sus líneas son todas en inglés. Yo hago de su “chiquita”, digamos. ¿Me explico? Muy buena la experiencia.

Saber que te estaban ofreciendo el protagónico femenino habrá sido una sorpresa.

Totalmente. Además, estaba viajando en ese momento por la India en moto, en plan de aventura.

¿En la India en plan de aventura?

(Riendo) Sí. Tenía ganas de ir a un lugar distinto, un país distinto, y me fui allí. Con Héctor hicimos contacto vía skype y todo fue saliendo. Es un hombre de acción. Me envió el guión y ahí comenzó todo. Fui de la India a España, porque estaba rodando un piloto. Y de España nuevamente a Los Ángeles para rodar las dos primeras semanas. Fue una corazonada. Este tío, este tío… Tiene algo. Es muy dinámico, arma proyectos y los comienza y eso es muy bueno.

Me quedé todavía con el viaje a la India…

(Ríe) Bueno, fue también un viaje de escape. Venía de hacer una película que se llama Catching fireflies (Capturando luciérnagas) Ver trailer. donde interpreto a una vagabunda adicta a la heroína que tiene una hija. Ahora va a estrenarse en el Catalina film festival (en Los Ángeles). Es uno de los proyectos con los que estoy más contenta hasta ahora, porque tuve que trabajar mucho el personaje. Muy el interior. Fue un trabajo muy, de crearlo, de meterte en el personaje, olvidarte de ti mismo. Lo pasé muy bien. Pero a la vez muy triste. Cuando terminé la película me quede deprimida. Por eso me fui a la India. Necesitaba una renovación. También hice otra película; The Amateur, donde hago de una fotógrafa-pintora italiana que se muda justamente a Los Ángeles a perseguir sus sueños.

Carlotta junto a Cerika (Héctor González) durante el rodaje de la película No way out en Asunción. Foto: Mauro Bordón.

Hay un circuito de cine independiente muy interesante en Estados Unidos…

Sí. Y me encanta. En Los Ángeles tienes de todo, desde las películas independientes a las grandes producciones.

¿Y cuál es tu meta?

(Pensativa) No sé, me gusta vivir el momento. Que no tenga que ir buscando, sino que me vengan un montón de proyectos. Creo que sería eso. Recibir cosas y armar proyectos que me gustan. Hacer un personaje brutal, esos que te metes y que tienes que estudiarlo, pasarse horas, meterte, comprenderlo. Lo más divertido de ser actriz es convertirte en otra persona.

Dicen que no hay que preguntar la edad a una mujer. Pero esto es una entrevista, por lo tanto corresponde. ¿Qué edad tenes?

(Riendo) La edad que el personaje tenga. Es un misterio. Cuando una es actriz, como actriz no tienes edad. Es el personaje, entonces prefiero no decirlo. Porque luego te encasillan. O puedes parecer mayor para un personaje o puedes parecer más joven. Una se disfraza y consigue milagros.

 

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