Robert Miano: “El secreto del arte, es el amor”

Actor y miembro del célebre Actors Studio. Trabajó junto a grandes figuras como Al Pacino, Morgan Freeman, Christopher Walken y muchos otros. Está en el país para dictar un taller de actuación. Compartió una tarde con Epa! “El espectador quiere ver al actor en la escena como si fuera la primera vez que le pasa. Debe tener esa sensación”, dijo.

Robert Miano, visitando Paraguay. Foto: Juan Manuel Salinas A.

Por Juan Manuel Salinas A.

Desaliñado, sonriente y hablando en ese inglés propio de filmes de gangster, que recuerda a cintas de Scorsese y Coppola, haciendo notar su sangre italiana.

Nos recibió con una copa de vino en medio de una asado. ¿Quién lo diría? Un actor que trabajó junto a actores como Al Paccino, comía un asado en Paraguay.

Saludaba sosteniendo la copa, rompiendo el estereotipo del norteamericano bebedor de cerveza. Bromeaba lanzando algunas palabras en español. “¿Cómo estás?”, preguntaba con marcado acento, sin dejar de sonreír.

Robert Miano es recordado por películas como Donnie Brasco, junto a Johnny Deep y Al Pacino. También actuó en la cinta The Funeral , junto a  Christopher Walken, Chris Penn y Benicio del Toro. Y la lista sigue. Durante una carrera de 30 años protagonizó más de 100 largometrajes. Junto a Jeremy Irons en Calabozo y dragones, con Morgan Freeman en Ciudad sin ley, Rápidos y Furiosos 4, además de varias series de televisión como The Shield: Al Margen de la ley, Star Trek: Espacio profundo, Hospital General y The Young and the Restless, entre muchas otras.

La pregunta del millón. ¿Qué hace en Paraguay?

Miano vino para dictar un taller de actuación, que se desarrollará este sábado de 9 a 12, mediante la naciente Escuela Superior de Cine y Televisión Destiny Entertainment, del cineasta y ex campeón de artes marciales Héctor Echavarría, conjuntamente con Media group, en los cines del Shopping del Sol.

Miembro del Actors Studio, legendaria asociación para actores, directores y escritores con sede en Nueva York, gusta de conversar y explicar lo que más ama; la actuación.

“Vamos a enseñar a comportarse verdaderamente, en una circunstancia imaginaria”, explica sonriente. “Como actuar en una situación que no existe. Como tú mismo estarías en esa situación”, alegó haciendo pausas para beber de la copa.

Robert Miano interactuando con Al Paccino (de espalda). Escena de Donnie Brasco (1997)

Movía las manos, en una suerte de interpretación cinematográfica.

“Noventa por ciento escuchar. La prueba de que escuchaste, está en la respuesta que estás dando”.

No dejaba de sonreír. Observaba su copa y levantaba la mirada.

“Amor”, exclamó. “Pero, ¿qué clase de amor hay en esa escena? En cada escena tiene que haber vida y muerte. Se renueva en la vida y la muerte. Tenés que encontrar eso en la escena como actor. Aprender a confiar en vos mismo”.

Miano combina la actuación y la docencia. Desde ahí, enfatizó:  “La experiencia es lo más importante, la única manera de aprender para un actor es haber tenido la experiencia. El espectador quiere ver al actor en la escena como si fuera la primera vez que le pasa. Debe tener esa sensación. Y para que eso pase, el actor debe sentir que lo hace por primera vez. Viene del no saber. No saber lo que va pasar. Y va descubriendo a medida que vas haciendo. El llamado Sistema Stanislavski, que es el enfoque del Actors Studio”.

Bebió otro poco de vino tras una breve pausa. Luego prosiguió:

“La escena tiene que tener un sentimiento de improvisación. De esa manera lo sentís como la primera vez. Lo más importante es que sea verdadero, no se puede empujar. Tenes que dejar que pase. El secreto es actuar verdaderamente en situaciones imaginarias. No podes actuar de una idea, tenes que actuar desde un sentimiento, tiene que venir del corazón”.

En ese punto, recordamos la vez que el actor argentino Lito Cruz recurrió a las cenizas de su padre colocadas dentro de un ataúd para perfeccionar una escena teatral donde su personaje lloraba al padre. Algunos sostuvieron que fue muy extremo. El ejemplo es positivo para Miano.

Miano encarnando a Azmath, en la cinta Calabozos y Dragones, del 2000.

“Está dejando los sentimientos, en lugar de tenerlos encerrados. Es una forma de liberar el dolor inclusive”, explicó ante la anécdota. “Es una terapia, estás trabajando con todos tus sentidos. Sonidos, tacto, olfato, gusto. Eso llena al actor. Lo tienes que hacer personal. Preguntarte que significa para vos esta escena. Vivís en la pregunta. Mientras, haces una exploración de lo que sentís al descubrir cada momento. Cómo morir en cada momento y cómo nacer en el siguiente”.

Las pausas son reflexivas para Robert Miano. En ellas, también entran los recuerdos.

“Cuando estaba trabajando con Al Pacino en la película Donnie Brasco, el director (Mike Newell) le decía a Pacino: ‘Hacelo como si fuera la primera vez’. Lo más difícil cuando se entrena a un actor, es enseñarle a no actuar”, remató riendo. “A hacer nada, pero bien hecho”.

Miano trabajó con Morgan Freeman en la película de suspenso Ciudad sin ley, del 2005.

“Cuando me senté frente a él (Freeman), estaba quieto como una montaña. Me impresionó su tranquilidad. Porque de esa tranquilidad todo nace. Morgan Freeman es un tipo que trabaja todo interiormente. Por eso es importante que la persona tenga la oportunidad de vivir la experiencia y dejar al actor que la viva. Es una combinación bastante contradictoria. Le tenes que enseñar al actor que no actúe, que viva. A que en la escena cualquier cosa pueda pasar. Y tiene que estar predispuesto. Cuando le pasa eso, le sorprende naturalmente porque no estaba escrito”.

“Mi consejo a los actores es que aprendan del trabajo. Que ganen, que deseen, que sueñen”. Foto: Juan Manuel Salinas A.

La situación laboral del actor en Estados Unidos depende de una serie de factores, según Miano.

“Cuanto más entrenado estés, mejor”, dijo riendo. “Pero muchas cosas tienen que pasar al mismo tiempo. Tener la agencia correcta, conocer la gente indicada, saber lo que está pasando, relaciones públicas. Cuanto más trabajás, más trabajos recibís. Pero es difícil predecir. En cualquier negocio es a quién conoces”.

Imposible obviar la gran camada de actores italoamericanos como Robert De Niro, Al Pacino, Danny Aiello, Nicolas Cage, su verdadero apellido es Coppola. Miano, también es su caso, atribuye a una sola cosa. “La pasión, los italianos tienen eso”, repitió alzando la copa y sonriendo.

“Mi consejo a los actores es que aprendan del trabajo. Que ganen, que deseen, que sueñen. Seguir tus sueños, seguir tu pasión, seguir tu llamada. El secreto del arte, es el amor”.

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