Justin Bieber: creer para hacer realidad los sueños

El ídolo teen hizo delirar a sus miles de fanáticas anoche en el Jockey Club Paraguayo.

Texto: Hugo Cano

Foto: Noelia Causarano

Según la definición clásica, la histeria colectiva es un fenómeno que altera a una masa de personas, haciéndolas sentir entusiasmo, ansiedad, o un comportamiento irracional con síntomas inexplicables. Esto mismo, elevado a la décima potencia, es lo que ocurre cada vez que Justin Bieber pisa un lugar en el mundo, y Paraguay por supuesto, no fue la excepción.

Desde ya días antes al espectáculo, las miles de “Beliebers” (como se conoce a las fans de Justin) se hacían sentir en la ciudad, tanto en las calles, como en el aeropuerto, así como en las cercanías del Bourbón (donde ni siquiera estuvo); y desde tempranas horas las adyacencias del Jockey Club iban recibiendo a una oleada de adolescentes, ataviadas con toda la indumentaria clásica de todo fan: remera, brazalete, cara pintada, vincha, y hasta tatuajes algunas de ellas; la mayoría vistiendo el color lila (el preferido de Bieber), y algunas llevando una corona de flores en la cabeza (lo que hace el cantante al subir alguien al escenario).

Estas miles de chicas, ya desde temprano copaban todos los sectores del recinto, y coreaban desde mucho antes del inicio las canciones de su ídolo, presagiando ya de lo que serían testigos un poco después, y que seguramente será imborrable en su memoria, la presencia de su ídolo, Justin Bieber, por primera vez en estas tierras.

Con un considerable retraso de más de una hora, un altavoz indicaba que el vuelo de Bieber estaba retrasado, por lo que había que esperar un poco más. Luego, la banda paraguaya Noi subía a escena, para calentar el ambiente y calmar un poco la ansiedad. El dúo de cantantes (acompañado por una banda en esta oportunidad) fue bien recibido por la concurrencia, e incluso un par de temas fueron coreados por la audiencia presente.

Posteriormente, tras una breve espera, en la pantalla gigante aparecía un cronómetro, con el tiempo en retroceso que marcaba que en 10 minutos iniciaría el show; cada minuto de esos 10 era festejado con un alarido generalizado de las miles de Beliebers.

Cerca de las 22:30hs, el cronómetro llegaba a 00:00:00 y las imágenes de la pantalla empezaban a dar la bienvenida a la “experiencia Justin”: aparecía una silueta con la misma figura del cantante, mientras todo el recinto estallaba de júbilo, pero dicha imagen luego era proveída de alas, y salía volando, dando a entender que era un truco visual muy bien logrado, luego el mismo ser alado se estrellaba de nuevo en el suelo, y ahí mismo, vestido impecablemente de blanco, aparecía él: el mismísimo Justin Bieber saludando “What´s up Paraguay”, con nuevo grito escandaloso generalizado, cosa que se fue repitiendo en todo el correr del show, con cada gesto, mirada o tonada del artista canadiense.

El show arrancaba con el tema “All around the world”, coreado magníficamente por todas las fanáticas, que se sabían cada estrofa como si fuera el himno nacional. Le siguieron las baladas “Take You” y “Catching feelings”; cada tema iba acompañado de una impecable coreografía de los bailarines de Bieber, que le daban un toque mágico a la escena, acompañado por las sensacionales efectos de luces y pantalla, dignos de un show de primer mundo.

Bieber repasó los mayores éxitos y clásicos de su carrera, pero  antes decía que quería “ponerse más cómodo” y se iba sacando el saco, quedándose en camisilla, y despertando la líbido de las adolescentes que gritaban a más no poder.

Cabe resaltar que la banda que acompaña a Justin es de primer nivel, con músicos de gran talla, y coristas que hacían que Justin prácticamente sólo tenía que estar en el escenario acompañando, pero sin duda el joven es dueño de un carisma único, lo cual es lo que conquista a sus seguidoras.

Pasaron temas como “Love me like you do”, “Die in your arms”, “Never say never”, entre otros; y hasta hubo tiempo para un momento acústico con Bieber casi susurrando; e incluso momentos donde el  joven tocó la batería, al mismo tiempo que se disparaban fuegos de artificio.

Uno de los momentos más esperados y emotivos fue cuando subió a una joven del público al escenario; ante la envida de las otras miles, y el llanto y hasta la vergüenza de la joven que no podía creer lo que le estaba sucediendo.

Posteriormente Bieber dijo que tenía una noticia buena y otra mala: “La mala es que sólo me queda una canción. La buena es que la escribí para todos ustedes” dijo, antes de interpretar “Believe”, con él mismo tocando el piano.

Luego se retiró del escenario, para volver a aparecer e interpretar dos de sus más grandes éxitos: “Boyfriend”, y la reconocidísima “Baby” que lo llevó a la fama mundial cuando solo era un niño, pero ya con el torso desnudo y demostrando que ya para nada lo es.

Justin Bieber hizo delirar a sus fanáticas, ofreciendo un show pulcro, sin muchas sorpresas, pero con altísima calidad artística  y escénica, que hace pensar que fue un lujo tenerlo en el país, y que deja el mensaje de que creyendo (“believe”) los sueños pueden hacerse realidad.

 

Para continuar leyendo, registrate gratis.
Registrate GRATIS ingresando tus datos.*

A este número de celular te enviaremos el código de activación.

¿Ya estás registrado? Hacé click aquí.

  • Acceso completo a todas las publicaciones del día, sin restricciones.
  • Información al instante, de todas las novedades, primicias y las historias más compartidas.
  • Además, accedés a videos, fotos y artículos de todo lo publicado anteriormente en el portal.

¿Porqué cobramos suscripción?

(*) Gratis por 7 días.